El icónico parque cierra sus puertas después de medio siglo, mientras Six Flags continúa su legado en otros destinos


Después de 50 años de emociones, gritos y diversión, Six Flags America, ubicado en Bowie, Maryland, cerró sus puertas definitivamente el pasado 2 de noviembre de 2025, marcando el fin de una era para millones de personas que crecieron disfrutando de sus montañas rusas y atractivos parques acuáticos. Aunque la noticia fue un golpe para visitantes y empleados, este cierre corresponde únicamente a esta sucursal, pues la cadena Six Flags sigue operando exitosamente en otros parques.

El parque fue inaugurado en 1974 bajo el nombre “The Wildlife Preserve”, un safari automovilístico que con el tiempo evolucionó en un parque de diversiones con montañas rusas legendarias como Superman: Ride of Steel y Joker’s Jinx, además de su popular parque acuático Hurricane Harbor Maryland. Fue uno de los destinos familiares más icónicos de la costa este de Estados Unidos, amado por generaciones.

El cierre se dio como parte de una reestructuración estratégica derivada de la fusión en 2024 entre Six Flags Entertainment Corporation y Cedar Fair Entertainment Company. El parque dejó de ser considerado estratégico dentro del modelo de negocio futuro, y las 500 hectáreas que ocupa en Maryland podrían destinarse a proyectos más rentables. Además, la disminución en visitantes y pérdidas financieras han motivado esta difícil decisión.

Es importante aclarar que la clausura afectó solo a esta sede y no implica el fin de la cadena Six Flags. Parques como Six Flags Magic Mountain en California, Six Flags Over Texas y Six Flags México seguirán abiertos y ofreciendo experiencias llenas de adrenalina y diversión para toda la familia.

Este cierre significa la despedida de un lugar emblemático que reunió a familias y amigos durante décadas, dejando una huella imborrable en la historia del entretenimiento temático. La nostalgia de sus visitantes contrasta con la firme decisión empresarial de adaptarse a un mercado competitivo y diversificado.

Aunque cierra este capítulo, la aventura Six Flags sigue viva en otros destinos que continúan innovando y ofreciendo nuevas experiencias para las próximas generaciones. El legado de este emblemático parque será siempre recordado como un santuario de emociones y recuerdos inolvidables.

Este adiós invita a mirar con cariño al pasado y con esperanza hacia adelante, porque en el mundo Six Flags, la magia nunca termina.