Xi Pu, analista chino, advierte que las medidas de Trump podrían perjudicar el comercio global más que beneficiar a Estados Unidos.

Xi Pu, analista de asuntos internacionales en Beijing, advirtió que la estrategia comercial impulsada por la administración del presidente Donald Trump está destinada al fracaso. Los aranceles buscan frenar las importaciones chinas con el argumento de proteger la industria estadounidense, pero desde Beijing refieren que esta medida está mal fundamentada y tendrá efectos negativos a nivel global.

Según Xi Pu, Estados Unidos culpa a China de su déficit comercial sin reconocer que el problema viene de su propia estructura económica: una economía que depende mucho de las importaciones, con bajo ahorro y alto consumo. El analista asegura que este tipo de medidas unilaterales no van a revertir la globalización ni le devolverán a Estados Unidos el control económico que tuvo en décadas pasadas.

Sin embargo, ya empiezan a sentirse los efectos colaterales: la Organización Mundial del Comercio recortó sus previsiones de crecimiento para 2025, previendo una leve caída en el intercambio global de mercancías como consecuencia directa de este conflicto comercial.

Como era de esperarse, el gigante asiático no se quedó de brazos cruzados. Como respuesta, incrementó sus propios aranceles a productos estadounidenses y presentó una queja formal ante la OMC, argumentando que estas medidas son forzosas y dañinas para el comercio justo.

Aranceles de Estados unidos a China:

Estados Unidos ha establecido un arancel de hasta 100% a productos como autos eléctricos provenientes de China, con el objetivo de fortalecer su industria automotriz y reducir su dependencia de las importaciones.

Además, el gobierno de norteamericano ha propuesto aranceles de hasta 145% a ciertos productos tecnológicos chinos, particularmente aquellos vinculados con la inteligencia artificial y las telecomunicaciones avanzadas, en un esfuerzo por contrarrestar el avance tecnológico que ha logrado China con el paso de los años.

En respuesta, China ha impuesto aranceles de hasta 125% a productos estadounidenses, lo que incluye una amplia gama de artículos, desde bienes agrícolas hasta electrónicos.

También ha introducido tarifas de 15% sobre productos agrícolas clave como el pollo, el trigo, y el maíz, con el objetivo de reducir la presión sobre sus propios productores. Los aranceles de 10% sobre otros productos incluyen artículos como la soja, carne de cerdo y productos lácteos, con lo que se busca igualar la carga de las tarifas impuestas por Estados Unidos.