
Analistas refieren que, luego de los ataques de Trump en contra de la Fed, la moneda estadounidense ha registrado una de las caídas más significativas de los últimos años.
La moneda estadounidense ha registrado una de sus caídas más marcadas en los últimos años, y todo apunta a que los factores políticos han sido clave en esta tendencia.
Desde que el presidente Donald Trump retomó protagonismo en el escenario económico con críticas directas a la Reserva Federal (Fed) y su presidente Jerome Powell, el dólar ha perdido cerca del 7% de su valor, marcando su peor arranque de año desde 2005.
Las presiones de Trump para que la Fed recorte las tasas de interés y sus amenazas de remover a Powell generaron dudas sobre la independencia del banco central.
Esto debilitó aún más la confianza de los inversionistas y terminó impactando en el valor del dólar frente a monedas como el euro, el yen y el franco suizo.
¿Hasta cuándo seguirá cayendo?
Expertos de Crédit Agricole prevén que la caída podría detenerse a mediados de año. Su analista Valentin Marinov estima que, si se estabiliza el entorno político y la Fed logra mantener su autonomía, el dólar podría recuperar terreno, especialmente frente al yen y el euro.
Sin embargo, también advierten que este escenario depende de múltiples factores: desde el resultado de las elecciones presidenciales en Estados Unidos hasta las decisiones económicas de la propia Fed y el rumbo de la política comercial de dicho país.
México y Argentina, beneficiados por el dólar débil
En México, el tipo de cambio ha jugado a favor del peso. La moneda nacional se ubicó en su mejor nivel en seis meses, en parte gracias a la debilidad del dólar y a un entorno económico local relativamente estable.
En Argentina, la historia es un poco distinta pero con un resultado similar. La reciente salida del cepo cambiario provocó una mayor oferta de dólares en el mercado, lo que llevó al tipo de cambio a la baja. El dólar MEP, por ejemplo, pasó de cotizarse a $1.334 a rondar los $1.119, una caída que muchos analistas ven como temporal, pero que por ahora perfila al peso argentino como una opción fuerte de inversión a corto plazo.
Mientras el panorama político en Estados Unidos se mantenga tenso y la Fed no logre enviar señales claras de estabilidad, el dólar podría seguir bajo presión.
Para América Latina esto representa una ventana de oportunidad, aunque no libre de riesgos.
