
El jitomate se encarece: consumidores en Estados Unidos pagarían hasta 70% más tras nuevo arancel a importaciones mexicanas.
La reciente decisión de Estados Unidos de imponer un arancel de 20.91% al jitomate mexicano podría transformar por completo la relación comercial entre ambos países en uno de los sectores más dinámicos del agro. La medida entrará en vigor el próximo 14 de julio y ya ha encendido alarmas tanto en productores nacionales como en consumidores estadounidenses.
El jitomate: orgullo nacional y columna del agroexportador
México no solo es uno de los principales productores de jitomate a nivel mundial, también lidera las exportaciones hacia Estados Unidos. Entidades como Sinaloa, San Luis Potosí, Michoacán, Jalisco y Baja California encabezan la lista de exportadores, generando miles de empleos y un flujo económico vital para las regiones.
Según datos del Consejo Nacional Agropecuario, detrás del jitomate hay más de 33 mil productores, 85 empacadoras y 170 importadores en EE.UU. La cadena genera más de 57 mil empleos y mueve aproximadamente 9 mil 200 millones de dólares al año. Con el nuevo arancel, todo ese ecosistema podría verse comprometido.
Un golpe a la economía de ambos países
Para los productores mexicanos, el escenario es preocupante ya que algunos agricultores han empezado a considerar rematar su producto dentro del país, ante la dificultad que sería colocarlo en el mercado estadounidense, lo que a su vez podría alterar los precios locales.
Del otro lado de la frontera, la afectación también será palpable. Estados Unidos importa casi el 85% de los jitomates que consume, y la gran mayoría proviene de México. Con el nuevo arancel, los precios podrían subir entre 38% y 70%. Esto no solo afectaría la ensalada del día a día, sino también industrias como la de la salsa, el catsup y otros productos derivados.
¿Por qué este arancel?
La medida llega tras la terminación del acuerdo de suspensión antidumping firmado en 2019. Productores en estados como Florida acusaron a sus contrapartes mexicanas de vender el jitomate por debajo de su costo real, lo que desencadenó una presión política que finalmente derivó en esta nueva tarifa.
El gobierno mexicano, ahora bajo la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum, ha manifestado su interés en mantener el diálogo con Estados Unidos para buscar una salida que no afecte ni la competitividad ni los lazos comerciales.
Perspectivas y posibles estrategias ante el nuevo escenario comercial.
Expertos sugieren que México podría replantear su modelo agroexportador. Una opción sería diversificar sus mercados, apostando por regiones como Asia, Medio Oriente o Europa, donde la demanda de alimentos mexicanos va en aumento. Otra alternativa sería reorientar cultivos hacia productos que el país suele importar, lo que ayudaría a reducir la dependencia de un solo mercado.
Mientras tanto, el jitomate es el ingrediente que no puede faltar en la cocina mexicana, ahora se convierte en el nuevo protagonista de una disputa comercial que, lejos de ser solo un tema de campo, toca los intereses económicos, políticos y hasta sociales de dos naciones.
