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María del Carmen Morales, integrante del colectivo Guerreros Buscadores de Jalisco, y su hijo Jaime Daniel Ramírez Morales, fueron asesinados en la madrugada de este jueves 24 de abril en el fraccionamiento Las Villas. La noticia ha generado consternación entre familiares de personas desaparecidas y organizaciones que acompañan estas causas.

María del Carmen se unió a labores de búsqueda luego de la desaparición de su hijo Ernesto Julián Ramírez Morales, ocurrida el 24 de febrero del 2024. Desde entonces, participó activamente en las jornadas del colectivo, brindando apoyo a otras familias en situaciones similares.

Contribuyó en marzo al hallazgo del Rancho Izaguirre, ubicado en el municipio de Teuchitlán. Ese lugar fue señalado como un posible sitio utilizado por grupos delictivos tanto para entrenamientos como para la desaparición y cremación de víctimas, según los restos óseos y materiales localizados en el área.

Después de ese descubrimiento, varios miembros del colectivo, incluida María del Carmen, fueron amenazados, lo que la llevó a dejar de participar en las búsquedas en campo. Sin embargo, siguió apoyando al grupo desde otras áreas de trabajo.

El colectivo Guerreros Buscadores de Jalisco expresó su profunda tristeza por el doble homicidio. A través de un comunicado emitido en sus redes oficiales de Facebook, Instagram y X, exigieron que se realice una investigación exhaustiva para esclarecer los hechos y dar con los responsables. 

El colectivo también pidió que se garantice justicia no solo para María del Carmen y Jaime Daniel, sino también para Ernesto Julián, cuyo paradero continúa sin conocerse. Además, solicitaron que se tomen medidas de protección para los integrantes de colectivos de búsqueda, quienes a menudo enfrentan amenazas y riesgos en su labor.

Este caso se suma a otros hechos recientes que involucran a buscadoras en la entidad. A inicios de abril, otra mujer que formaba parte de un colectivo fue atacada en Guadalajara mientras buscaba a un familiar desaparecido.

La comunidad de buscadoras y colectivos de todo el país sigue pidiendo condiciones seguras para ejercer su derecho a buscar, sin temor a represalias ni violencia.