
La madrugada del 23 de abril de 2025, un fuerte terremoto de magnitud 6.2 en la escala de Richter afectó a la ciudad de Estambul y otras provincias del noroeste de Turquía. El epicentro del sismo se ubicó en el mar de Mármara, cerca de Silivri, a una profundidad de 6.9 kilómetros. El evento se produjo a las 12:49 p.m. hora local, lo que provocó una ola de pánico entre la población de la megaciudad.

Hasta el momento, no se han registrado víctimas mortales,sin embargo, el número de heridos sobrepasa los 150, la mayoría debido al caos provocado al momento de intentar escapar de edificios o por el pánico generalizado. Las autoridades han instado a los ciudadanos a mantenerse alejados de edificios dañados hasta que se completen las inspecciones de seguridad. Además, se registraron varias réplicas de menor intensidad, siendo el de mayor magnitud de 5.2.

Este sismo ha revivido los temores de un gran terremoto en Estambul, ya que la ciudad está situada sobre la falla de Anatolia del Norte, una de las más activas del mundo. Expertos en geología han señalado que la infraestructura de la ciudad es vulnerable a eventos sísmicos de mayor magnitud, y aunque este terremoto de 2025 fue considerable, su impacto fue mucho menor que el devastador terremoto de 2023, que dejó más de 50,000 víctimas fatales en Turquía y Siria.

Durante el año 2023 el sismo tuvo un impacto mucho más destructivo, con magnitudes de 7.8 y 7.7, causando un colapso masivo de edificios y una crisis humanitaria. En contraste, el evento de 2025 no ha causado hasta ahora, daños estructurales importantes en Estambul y las principales infraestructuras de transporte, como carreteras y ferrocarriles, permanecieron en su mayoría intactas. Sin embargo, las autoridades continúan monitoreando la situación y han desplegado equipos de rescate para evaluar cualquier daño adicional.
Estambul en riesgo sísmico
Este terremoto subraya la necesidad urgente de mejorar la preparación para desastres en la región y recalca los riesgos que enfrenta una ciudad de la magnitud de Estambul, que alberga a millones de personas y se encuentra constantemente en riesgo debido a su ubicación geológica.
