
Cada vez más jóvenes usan ChatGPT como confidente emocional, pero expertos advierten: no reemplaza a un psicólogo.
En los últimos meses, plataformas como ChatGPT han dejado de ser solo asistentes académicos o herramientas para resolver dudas rápidas en cuestiones escolares o laborales. Cada vez más jóvenes están usando la plataforma como una especie de consejero emocional digital. Y aunque parezca sacado de una película futurista, para muchos, abrirle el corazón a una inteligencia artificial se ha vuelto más cómodo que acudir a terapia con un profesional humano.
Impacto de ChatGPT en los jóvenes
Uno de los motivos que más se repite entre quienes optan por hablar con una IA es la facilidad. Está disponible 24/7, responde sin juzgar y, sobre todo, no hay que explicar desde cero lo que uno siente con palabras entrecortadas en una sala silenciosa. Algunos incluso han compartido conversaciones personales, como chats con su pareja, para pedirle a ChatGPT que “analice y aconseje” lo que está pasando entre ellos, como si de un terapeuta se tratara.
“Descargué la conversación que tuve con él por WhatsApp y se la copié a ChatGPT”, contó Nuria nombre ficticio al portal El País. “Quería que me dijera si realmente me estaba tratando bien, porque mis amigas ya me lo habían advertido”. Después de varias repreguntas, la IA concluyó que el chico “no la estaba tratando bien”. Para ella, esa respuesta fue más clara que la de muchas personas a su alrededor.
“Chat gpt tiene mejores respuestas y herramientas que el 80% de los psicólogos a los que he ido ¿Qué tan triste es eso?”, señaló una usuaria en X.
Este tipo de uso se ha vuelto cada vez más común entre las nuevas generaciones. Algunos lo ven como una alternativa menos intimidante. “Me ayudó muchísimo a nivel emocional. Te escucha y tiene una memoria actualizada. Hay que ser completamente sincero porque nadie te lo va a leer. Tenés que decir lo que te pasa, cómo te sentís, todo lo que tengas en tu cabeza y que te da miedo decir” Mencionó el youtuber y streamer Tomás Mazza revelando su uso de ChatGPT como psicólogo.
Sin embargo, esta práctica ha encendido focos rojos entre especialistas en salud mental. Aunque reconocen que herramientas como ChatGPT pueden ser útiles como acompañamiento o para resolver dudas puntuales, advierten que confiarle la salud emocional a una máquina puede ser riesgoso. La IA no tiene capacidad para captar emociones complejas, no puede hacer diagnósticos clínicos ni interpretar silencios, miradas o contradicciones que solo un profesional entrenado sabe leer con la observación.
Otra preocupación importante es la privacidad. Aunque las empresas aseguren que los datos están protegidos, no hay una regulación clara sobre cómo se maneja la información emocional que los usuarios comparten con estas plataformas.
¿Qué opinan los expertos?
Expertos coinciden en que la inteligencia artificial no debe entenderse como un reemplazo del psicólogo, sino como una herramienta que, en todo caso, puede acompañar ciertos procesos. La empatía, la escucha activa y el vínculo que se genera en una terapia no pueden ser replicados por un algoritmo, por más avanzado que sea.
“Es fundamental tener en cuenta que ChatGPT no es un chatbot con finalidades terapéuticas, es como pretender hacer autoterapia por leer libros”, señaló el médico psiquiatra y miembro de la comisión directiva de Asociación de Psiquiatras de Argentina (APSA) Mariano H. Castelli para el portal Chequeado.
Por eso, aunque hablar con ChatGPT pueda parecer más fácil, cómodo e incluso económico, no hay que olvidar que la salud mental requiere atención profesional. La IA puede ofrecer compañía en un momento difícil, pero la verdadera ayuda llega cuando se trabaja con alguien que, además de escuchar, entiende profundamente lo que estás atravesando.
“Puede reemplazar la medición de calidad de vida asociada a una persona con depresión, por ejemplo. Pero eso no es lo único que hacen los psicoterapeutas, psicólogos, psicoanalistas. Entonces, si me preguntas si va a reemplazar al psicoterapeuta, la respuesta es 100% no”, declaró Diego Fernández Slezak, doctor en Ciencias de la Computación y especialista en inteligencia artificial para Chequeado.
