La medida obligó a posponer un concierto en Texas, reactivando un problema migratorio que Julion Álvarez había sufrido en su carrera en 2017.

Estados Unidos volvió a cancelar la visa de trabajo de Julión Álvarez y de los integrantes de su banda, lo que obligó a posponer un concierto que el cantante tenía programado para el 24 de mayo de 2025 en el AT&T Stadium de Arlington, Texas, con más de 50,000 boletos vendidos y el escenario ya montado.

Esta no es la primera vez que Álvarez enfrenta esta situación: en 2017 fue incluido en la lista negra de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, acusado de supuestas vinculaciones financieras con una red de lavado de dinero relacionada con Raúl Flores Hernández, un empresario señalado por nexos con el narcotráfico. 

Debido a esto, su visa fue cancelada y estuvo vetado en Estados Unidos hasta 2023, cuando fue removido de la lista tras demostrar su inocencia.

El cantante informó que la notificación formal de la cancelación de su visa la recibió el 23 de mayo y lamentó no poder cumplir con el compromiso del concierto, una situación que calificó como fuera de sus manos y sobre la que dijo tener poca información.

Los organizadores y el equipo de Julión trabajan en la reprogramación del evento y han asegurado que los boletos seguirán siendo válidos o podrán ser reembolsados.

La OFAC es una entidad del Departamento del Tesoro de Estados Unidos que aplica sanciones económicas y financieras contra personas y entidades vinculadas a actividades ilícitas, y la inclusión en su lista negra implica la congelación de cuentas y la suspensión de visas, como ocurrió con Julión Álvarez.

La cancelación reciente de la visa de Julión Álvarez representa un nuevo obstáculo para el cantante en su carrera internacional, afectando directamente su presencia en el mercado estadounidense y la realización de sus conciertos en ese país.